Cada persona es un mundo y por eso cada plan nutricional también debe serlo. Es importante que los planes de nutrición se adapten a la persona y no al revés. Por eso lo ideal es que se conozcan los antecedentes de la persona, tanto a nivel clínico como sus dietas realizadas anteriormente, problemas que tuvo con esas dietas etc.

Un plan nutricional adaptado a la persona parte de un estudio del paciente: En primer lugar, datos como la altura o el peso, el tipo de deporte que practica, cuándo, horarios de trabajo y estilo de vida, así como preferencias y gustos de la persona. Si el plan nutricional se adapta al paciente de manera adecuada será mucho más fácil que la persona lo asuma como propio y no le resulte ningún reto ni una dificultad poder seguirlo.

Cuando el plan nutricional está hecho realmente a medida para el paciente se nota porque se convierte en un estilo de vida para él (adaptándolo a cada nueva circunstancia u objetivos). El paciente debe pasar por un proceso de aprendizaje y comenzar a llevar unos hábitos de vida saludables, eso lo conseguirá con una dieta equilibrada y que le aporte lo que necesita.

Existen varias fórmulas científicas para realizar un análisis exhaustivo de los pacientes y poder realizar el plan nutricional a medida. Por ejemplo, yo utilizo un método morfológico; con estas fórmulas se obtienen los cálculos sobre el paciente como el porcentaje de grasa, el nivel de musculatura, las variaciones en su metabolismo basal, índice de masa corporal y peso. Todo ello sirve para mostrar los resultados al paciente, de esta forma no se desanimará y podrá estar al día de sus avances de manera exacta.

En muchas ocasiones las personas comienzan planes de nutrición, a veces son ajenos a la persona y en otras ocasiones no están bien adaptados, lo que ocurre entonces en estos casos es que estos planes se convierten en un reto difícil de alcanzar, sin personalidad y que no se asumen como propios.
Es fundamental estar motivado y concienciado para llevar a cabo un plan nutricional. Por eso contar con la ayuda de un coaching profesional puede ser clave en este proceso. Ellos se encargarán de motivar a los pacientes, evitar que se desanimen y en el caso de que se queden estancados durante la realización del plan podrán detectar donde se encuentra el problema y solventarlo de forma óptima.